
Ahora que el nivel de las turbulentas aguas entorno a la figura de Michael Jackson comienza a descender, me apetece dejar en mi diario una breve reflexión al respecto de La Voz según La Voz:
“The only male singer who I’ve seen besides myself and who’s better than me - that is Michael Jackson.” - Frank Sinatra
Antes de contar con una formación musical, antes siquiera de saber leer ya escuchaba la música de M.J. con la misma devoción con la que escuchaba la de Jarre, otro grande entre los grandes sobre el que otro día escribiré, de momento:
I listened to all of Jean Michel Jarre’s albums obsessively, to the point of knowing every note by heart. His music accompanied me as I wrote ‘2010 : Odyssey Two’. His concerts are always a celebration of wonderment…” – Sir Arthur C. Clarke
Encontraba en su sonido, melodía y letras, cuando supe entenderlas, una corrección y equilibrio que probablemente sea eso a lo que los griegos llamaban ideal de belleza trasladado a una partitura, claro que con 5 años y un walkman del tamaño de un ladrillo uno no es capaz de dimensionar ni relativizar, quedando tan abstractos conceptos resumidos en: "¡mola!".
Nunca me interesó, ni siquiera de pequeño, el aspecto mesiánico que M.J. imprimió a sus últimas puestas en escena. Sí me gustaba la estética de sus videoclips más espectaculares (recordemos que fue el inventor del formato) y aunque no todos han soportado igual el paso del tiempo sí fueron innovadores, imaginativos y crearon escuela.
Una nota poco conocida en España es que la icónica imagen del póster en el que M.J. posaba junto a E.T. es fruto de la colaboración entre M.J. y Spielberg en la creación del Storybook de la película, una combinación de dibujos (algunos del propio Michael) y canciones que obtuvieron el premio grammy "Best Children Album". Aquí puede escucharse el tema principal seguido de la narración interpretada por M.J.
Los músicos y aficionados pro / semi-pro a la música son el grupo que aúna a los detractores y seguidores más radicales de M.J., las críticas suelen venir en el siguiente formato:
- Michael Jackson fue el rey del pop ¿pero qué es el pop sino un estilo vacío y comercial?: M.J. creó su propio estilo desde el soul, el funk, r&b, disco y dance. A mí en realidad toda esta manía etiquetadora me la trae bastante floja y creo que aquellos que sólo son capaces de apreciar lo que han capturado, analizado y destilado son espíritus limitados por su propia proyección.
- En realidad no tenía talento, era un producto de los estudios: supongo que escribir, componer, interpretar, coreografiar, bailar, dirigir y producir una larga lista de canciones que cuentan con el reconocimiento de Frank Sinatra, Quincy Jones, Eddie Van Halen, Slash... y un largo etcétera de otros genios indiscutibles de la música; todo eso, en realidad, no quiere decir nada (irónico).
Voy a limitarme a citar esas dos muestras de estupidez, envidia y afán destructivo sin entrar en facetas de su vida personal, despedazada por una opinión pública dirigida por los entonces últimos estertores de los medios unidireccionales.
En realidad considero su vida privada una cuestión ajena a su obra y por ilustrarlo con un ejemplo: me encanta la obra Björk pero prefiero no saber nada de su vida privada, cada vez que me llega algún ramalazo informativo suele ser una estupidez tan grande que de resultar cierta me sería imposible seguir escuchando su música sin pensar en ello.
Para los que no obstante tengan interés por leer el poso de información que queda después de la debacle amarillista les sugiero acudan a la Wikipedia y en concreto a la página donde se discute sobre el contenido de la entrada, en ellas encontrarán enlaces a documentos judiciales relacionados con los supuestos abusos sexuales que dan una nueva visión sobre el orden y el porqué de determinados acontecimientos.
Quincy Jones: en la misma entrevista que El País titula "Michael Jackson no tenía tanto talento" hay otras frases estelares no sólo por el contenido sino por lo intrínsecamente contradictorias:
- "si no eres capaz de ver que en Baby be mine [canción de Michael Jackson] está la complejidad de Giant steps, de John Coltrane, es que no has entendido nada." Resulta un poco difícil reconciliar esa afirmación con la del titular ¿hipocresía post-mortem?
- "Nunca hablo de dinero. No me metí en esto para ganar pasta. He hecho un montón, cierto, pero es secundario." Primero: carcajada. Segundo: aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid mencionar que M.J. figura (dicen) en El Libro Guiness de los Récords, entre otras cosas, por ser el artista musical que más dinero donó (entre 300 y 500 millones de dolares según la fuente) a organizaciones benéficas y proyectos sociales, muchos de los cuales eran iniciativas suyas y que quizás tuvieron algo que ver con que le nominaran en dos ocasiones para el premio Nóbel de la Paz, antes de que ese reconocimiento perdiera todo significado.
- "He trabajado con Louis Armstrong, Frank Sinatra, Nat King Cole, Billie Holiday, Aretha Franklin y, sobre todo, Ray Charles... ¿Cree que podría sentir celos de Michael Jackson? Michael no tenía tanto talento. Era grande, pero no jugaba en la liga de los que acabo de citar. He tenido siete hijos y participado en 40 películas. No tengo tiempo para perder en tonterías." Recordando la cita del principio de Sinatra y añadiéndole los elogios que le dedicaron Fred Astaire y James Brown creo que podemos devolverle la pelota al Sr. Jones y tacharle de "viejo chocho resentido" añadiendo una reflexión: ¿puede alguien encontrar UNA sola declaración de M.J. en la que critique a alguien? Quincy podía tomar nota, nunca es tarde.
This is it: si una imagen vale más que mil palabras este documental es esencial para los que hemos disfrutado con su obra y quizás para los que nunca la entendieron.
Por rabia ante la evidente mercantilización de su muerte he estado a punto de no ir a verlo pero, tras descubrir en diversos posts que los cines estaban vacíos tanto en el estreno como en sesiones posteriores, cambié de opinión: dado que con tan poca afluencia no van a recuperar la inversión del montaje y la distribución, al menos en España, mi entrada pierde su significado como aportación a los bolsillos de quienes (supuestamente) intentan exprimir los últimos céntimos de una figura previamente vapuleada... así que... ¿porqué no disfrutar de lo más parecido a un concierto que nunca vi?
En la sala me encontré con algo más de los cuatro gatos esperados: 30 gatos de edades variadas.
La mayor sorpresa es descubrir un M.J. alejado de la figura derrotada y abatida que durante los últimos 10 años los medios se han empeñado en cultivar. A sus 50 años demuestra presencia, ritmo, vitalidad... sin olvidar su irrepetible voz: única y precisa. Un paso por delante de todos los grandes músicos y bailarines que le acompañan, todos devotos absolutos, durante los ensayos demuestra constantemente sus dotes innatas (lo que musicalmente se conoce como tener oído y tono absolutos).
Las mentes malpensantes, tan torpes como inagotables, argumentarán que para subirse cada día de ensayo al escenario debía inyectarse un cóctel de analgésicos y estimulantes. Cualquiera en afirmar algo así no ha experimentado nunca la sensación que esos combinados provocan: atención difusa, pérdida de concentración, pérdida de psicomotricidad... sencillamente no estaríamos viendo a la persona centrada, presente y atenta que se aprecia en cada minuto del documental.
Para finalizar añadir que en los créditos finales del documental se aprecia como éste es fruto de aquellos que le rodearon durante los ensayos como co-autores de la gira: director, director artístico, vocal... etc. Por lo tanto parece más el fruto de quienes frustrados por no poder ver plasmado tanto esfuerzo han tratado al menos de hacernos saber que quien tantos varapalos sufrió en realidad sólo tenía un último deseo en mente: hacernos pasar un rato inolvidable.
Thank you for the music Michael.
1 comentarios:
Amén Amén y Amén. De lo mejor que he leido en cuanto a una sincera reflexiçon sobre M.J. se refiere.
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